El color de los zapatos si importa

Imaginemos que los zapatos que compramos pasaron la prueba de la amplitud,  es decir fueron cómodos al utilizarlos , ahora pensemos, ¿Qué sucedería si esos mismos zapatos al mojarlos pierden su color? Quedaríamos igual o más decepcionados de la compra realizada.

Cuando de satisfacer a nuestros clientes se trata,  no solo importa lo cómodos que les hagamos sentir,  también es indispensable que la calidad de lo que ofrecemos supere las expectativas de quien nos ha elegido.

La palabra calidad se ha confundido con ser aprobados por las normas ISO o cualquiera de las normas que hoy en día se deben cumplir,  pero eso no es calidad,  es solo una manera de medirla. La verdadera calidad nace de lograr entender que la persona que me eligió,  tiene sueños,  ilusiones, deseos etc…  Los cuales  es indispensable satisfacer,  en pocas palabras, es un ser humano que merece lo mejor.

Cuando estés ofreciendo tu producto o servicio a otra persona,  piensa en cómo te gustaría a ti que fuera ese servicio y cuánto desearías que sea bueno y duradero,  eso te ayudará a ofrecer lo mejor porque es lo que tú esperarías que hicieran contigo.

También es importante entender que para cada individuo la calidad es diferente, por lo tanto diríamos que no existe mala calidad sino errores de comunicación y falsas expectativas creadas desde la publicidad.

Al hablar de calidad debemos:

Pensar en el detalle del diseño

Elegir los mejores insumos o recursos.

Tener el mejor escenario de oferta.

Invertir en capacitación,  la ganancia será mejor.

Cuidar cada detalle a la hora de producir o servir.

Pensar en el bienestar de quienes te colaboran.

Utilizar la tecnología en pro de la calidad.

Innovar cada día, es una manera de generar valor a lo que ofreces.

Cumplir con lo prometido.

Por último y lo más importante, recuerda que tu cliente no es un número es un ser humano.